Prensa Digital

Publicado el 25-12-2014

Noticias / LO QUE LAS BASES DE LOS SINDICATOS AMARILLOS RECLAMAN

Las bases de CCOO se organizan para pedir la dimisión de Toxo y "volver a la lucha"

Es un clamor interno. La falta de iniciativa de los líderes de CCOO en un contexto de recortes laborales, unida a "su contribución al lavado de cara del gobierno", está generando un clima de descontento entre los delegados y afiliados de la organización sindical. Si no se reconduce, "esto va a explotar", se expone. Al menos esa es la lectura de Xaquín García Sinde, un histórico de la organización que fue miembro de la Comisión Ejecutiva del Metal de Galicia y del comité de los Astilleros Navantia de Ferrol, y ahora uno de los impulsores de Ganemos CCOO, una corriente interna nacida hace poco más de un mes y a la que se han adherido ya un millar de delegados y afiliados.

Su hoja de ruta tiene como punto de inicio exigir la dimisión del secretario general, Ignacio Fernández Toxo, y de toda su ejecutiva para convocar acto seguido un congreso extraordinario. Para definir mejor estas pretensiones y aunar apoyos internos organizarán encuentros sectoriales y territoriales por todo el país, como el que se celebró el pasado fin de semana en Madrid con la presencia de dos centenares de sindicalistas. La regeneración que está llamando a la puerta de los partidos políticos cada vez con más intensidad, también se está dejando sentir en los sindicatos. En UGT, su secretario general, Cándido Méndez, se ha anticipado comunicando su dimisión, aunque en diferido, "por responsabilidad ética y moral".

Desde Ganemos CCOO entienden que la regeneración no sólo es una cuestión de nombres, sino de ideas, "de recuperar el modelo de lucha sindical pegado a los trabajadores, no a los empresarios", matiza García Sinde. Un giro de timón, añade, que no pueden llevar a cabo los actuales dirigentes, "más preocupados por enriquecerse con tarjetas VIP de Caja Madrid y asegurar la paz social que por responder a las agresiones que están sufriendo los trabajadores. No puede ser que se deje tirados a los compañeros, como ocurrió en el caso de la planta de Coca-Cola en Fuenlabrada porque los trabajadores se desmoralizan y acaban lléndose a casa pensando que el sindicalismo no sirve para nada".

Otro de los puntos centrales que se discutirán en los encuentros organizados por Ganemos CCOO será la necesidad de aumentar las movilizaciones en la calle. En este sentido, García Sinde adelanta que seguirán aumentando sus presiones hasta que se convoque una huelga general, indefinida si es preciso, dice, "hasta que hagamos caer a este gobierno".

El "sí se puede" sindical

La cúpula de CCOO ha mantenido el silencio ante la irrupción de esta corriente interna, cuyo nombre no es fortuito, sino que responde a un guiño a la "nueva política", participativa y horizontal, que pregonan lascandidaturas municipalistas Ganemos, como reconoce su principal promotor. Sin embargo, "internamente están tratando de crear un clima de enfrentamiento diciendo que somo submarinos de Podemos y que promovemos la escisión. Nada más alejado de la realidad. Nosotros creemos que CCOO es una fabulosa herramienta, pero el único problema que tiene es que está en malas manos".

La recuperación de las señas de identidad del sindicato que promueven las bases de CCOO, inspirándose en el modelo de lucha de Marcelino Camacho, pasa entre otras medidas por aumentar el Control democrático de los responsables sindicales, mediante la elegibilidad y revocabilidad de los mismos, surpimir los privilegios de los liberados, abandonar los consejos de administración, respetar el asamblearismo o permitir que las secciones sindicales y los comités de empresa sean quienes lleven la iniciativa en la lucha por la mejora de los convenios y la defensa de los empleos.

El actual modelo sindical defendido por las dos grandes centrales de trabajadores, UGT y CCOO, está siendo rebatido tanto desde dentro de sus organizaciones como desde fuera bajo el grito de guerra "sí se puede". Partiendo de lo expresado "a través del 15M, las mareas, las huelgas generales impuestas por la base, y toda una serie de conflictos obreros, que en muchos casos han sobrepasado a la dirección de los sindicatos", García Sinde concluye que si no se actúa internamente "esto va a acabar rompiendo y las consecuencias para los trabajadores serán devastadoras".

Fuente: elconfidencial.com