Prensa Digital

Publicado el 10-08-2014

Tablón de anuncios / PALESTINA, EL CANTO A LA LIBERTAD

"El viento trajo el olor de la guerra

la pobreza y la miseria que el cielo arrasan

trajo el llanto de los niños, sus ojos y su miedo,

su aliento contenido".

Canarias, 10 de agosto de 2014

Cien, doscientos, quinientos... muertos y más muertos, el sionismo extiende sobre el altar del odio la muerte y el sufrimiento palestino. Creen en su repugnante ignorancia que Yahveh les ordena exterminar a los ancianos, mutilar a los hombres, asesinar a los niños, bombardear las escuelas... que su tierra, es la tierra prometida, que son el pueblo elegido, que nadie les puede dar lecciones de sufrimiento por ser un pueblo perseguido.

¡Así, a pedradas, avanza la Intifada!

Soy comunista, y no creo en dioses, estados, ni patrones... a cambio creo profundamente en el valor de la dignidad. Por eso creo en los jóvenes del Tamzin y en las milicias de Hamás, que defienden metro a metro las calles de Gaza, creo en el valor de la resistencia palestina, que sale cada día combatir a uno de los ejércitos más poderoso del mundo.

Creo en los militantes torturados por el Mosad que entregan generosamente su vida al dolor antes que pronunciar un nombre, antes que dar una dirección; creo en las Kalashnikov que bala a bala mantiene a raya la locura sionista, creo en las hondas con las que los niños palestinos dirigen sus piedras contra los tanques israelíes, creo en la Intifada y en la resistencia armada. Me conmueve el amor de las valientes madres palestinas que ven marchar a sus hijos a la muerte para defender, su tierra, su casa, su patria: Palestina.


El viento trajo el olor de la guerra
la pobreza y la miseria que el cielo arrasan
trajo el llanto de los niños, sus ojos y su miedo,
su aliento contenido.

El viento rozó tu piel y me regaló tu mirada
y supe que aún hay lugar en el mundo
para la paz y la palabra.

Sobre el odio y la tristeza,
sobre la muerte y la nada
el viento trajo tu risa y supe que
aún hay lugar en el mundo para la esperanza.

En la madrugada, cuando me abrazabas
oí tu corazón que gritaba.

¡¡¡Debemos parir el futuro!!!
¡¡¡Debemos romper el alba!!!

Para que jueguen los niños.
Para que callen las balas.
Para que caigan los muros.
Para que cante la plaza.
Para burlarme contigo de los generales
Para hacer el amor sobre sus alambradas.
Para que jueguen los niños en las calles de Gaza.

 

Frente Sindical Obrero de Canarias.
Secretario Nacional.
Daniel Casal.