Ante el 1º de Mayo, Intersindical Canaria y la Federación Sindical Canaria censuran el militarismo y el empobrecimiento de los trabajadores canarios

30 de Abril de 2026

Este 1º de MAYO de 2026, asistimos posiblemente a uno de los procesos históricos para la clase trabajadora más complicados e indeseables que recordamos. Un periodo que, si lo circunscribimos al ámbito canario frente a lo que ocurre en el espacio territorial español y europeo, queda definido por embates añadidos y profundas dificultades que superar por la discriminación y la segregación que, como canarios, secularmente, se nos impone.

Así, nos encontramos ante una patronal, mayoritariamente cavernaria en lo social en su continuado objetivo de extremar la explotación de la clase trabajadora de las islas mediante la imposición de los salarios y derechos más paupérrimos del actual Estado, elevando, además, avariciosamente y sin límite, sus beneficios empresariales. Una situación ésta especialmente lesiva en el sector de hostelería en el que los salarios de los trabajadores van en sentido inverso a los elevados beneficios económicos de la patronal.

 

Seguimos además socialmente pinzados por un Ejecutivo de derechas (PP y CC), obcecado en su política de favorecer los intereses de la clase empresarial mediante dádivas, subvenciones y beneficios fiscales, mientras ignora, incluso, a sus propios trabajadores de los servicios públicos, obligándoles a convivir con una situación laboral menesterosa, como ocurre en los sectores sanitarios o de los derechos sociales.

La “excelente” marcha de la economía de la que hablan enmascara una población deficitaria en derechos, con centenares de miles de canarios pobres, dificultades para practicar una alimentación sana, una inflación siempre al alza y la imposibilidad de acceso a la vivienda propia o de alquiler, y mayores dificultades de acceso a los servicios públicos. Aunque lo adornen, unos y otros, gobierno y patronal, promueven la especulación y la venta de nuestro territorio a precio de saldo, en un País canario saturado turísticamente y sobrepasado en densidad poblacional que tritura nuestros espacios naturales, colapsa nuestros servicios públicos infradotados y borra nuestras señas de identidad como pueblo.

En un contexto de culto al armamentismo, del que no escapa el actual gobierno español junto a sus socios europeos, merece especial condena la situación internacional y el régimen de terror implantado por los sátrapas y genocidas Trump y Netanyahu, pisoteando el derecho internacional y la libre autodeterminación de los pueblos, todo ello en su endemoniada cruzada que, por la fuerza de las armas y la sinrazón, asesinan o secuestran jefes de estado, bombardean o invaden ciudades, roban los recursos de otros países, o utilizan el hambre como arma de guerra. Una maldita deriva ésta en la que los trabajadores son los peores damnificados con la pérdida de sus derechos laborales y sociales.

No parece coherente que ante una situación que cada día oprime y empobrece más a los trabajadores y a las trabajadoras canarias, se le dé respuesta con un panorama sindical débil y degradado. Ello es: un sindicalismo más fraccionado, que supone todo lo contario a la necesidad de una organización soberanista que aglutine al conjunto o la mayoría de las personas trabajadoras canarias para, juntas, frenar los actuales embates de la patronal, el gobierno y del capitalismo internacional.

Por todo lo anterior, en este 1 de mayo, Dia de la Clase Trabajadora, renovamos públicamente nuestro compromiso de avanzar hacia la Unidad plena de la Clase trabajadora canaria mediante la convergencia sindical de clase y nacionalista.

 

Canarias, 1 de mayo de 2026.

 

                                                                                                                                                                                                           

 

 

 

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